El Partido Popular está interpretando el resultado de las elecciones catalanas casi como una victoria propia, convencido de que el descenso de votos de CiU reafirma que los catalanes no quieren la independencia. Me cuesta entender que puedan ser tan ciegos.

La lectura real de estas elecciones es que el voto soberanista se ha radicalizado y que cuenta con 87 escaños de 135 posibles, mientras que el voto españolista del PP y C’s ha conseguido unos discretísimos 28 escaños. La diferencia es abrumadora. Si yo fuera el señor Rajoy, estaría seriamente preocupado. Si aun así el PP insistiera en celebrar estos resultados, se les podría aplicar el estribillo “No te quieres enterar” de la canción La chica yeyé.