Tal vez las mujeres con estas palabras me regalarían algún que otro improperio. Estas palabras parten de la mi admiración a todas las mujeres y su esfuerzo por una igualdad que debería existir desde el mismo nacimiento del ser humano.

Las admiro como seres completamente iguales a los hombres, soy incapaz de ver diferencias más allá de las genéticas. No creo en días especiales, creo que solo crean diferencias. Es curioso como pidiendo igualdad ya marcamos en el calendario un día para que sea diferente. Me he levantado un día como otro con un beso de mi pareja mientras iba a trabajar de 8 mañana a 6 tarde y en mi caso por poder me encargo de la peque y la casa. Lo cual me parece una normalidad que me enseñó mi madre y abuela. Algo que ellas no vivieron y trabajaron para que otras generaciones no vivieran su esclavitud por ser mujeres.

Yo no ayudo a mi pareja haciendo las tareas de casa, vivo en ella, ensucio, mancho la ropa, platos, etc. Las tareas el comparto sin que tengan nombre alguno para saber quién debe hacerlas. Un día como el del día de la igualdad de la mujer, siento que me discrimina a mí. Creo que esto es involución para las propias mujeres, no debería existir tal día como hoy donde se pretende recordar que somos iguales. Deberíamos aceptar de una vez por todas que somos iguales y hacerlo algo normal.

Este fin de semana se realizan carreras por diferentes poblaciones de mujeres, donde no se me permite inscribirme por ser hombre, programas televisivos solo de mujeres y una lista de actos que a quien excluyen es al hombre.

No creo que sea el camino celebrar tales días que no diferencian lo mal que lo hace el hombre a la hora de excluir de derechos fundamentales a las mujeres.

Os quiero mujeres, espero me queráis igual por no ver en este día que seáis especiales ni diferentes a mí.