Ya en 2012 los obispos españoles condenaron los atisbos independentistas catalanes. Hoy, cinco años más tarde, los curas catalanes han firmado un manifiesto a favor del referéndum catalán. Pero, ¿quién lleva la razón? O dicho de otro modo, ¿qué haría Jesús ante el independentismo catalán? Si atendemos a los datos históricos surge algo muy revelador.

Según las profecías, el Mesías, Jesús, debía unir a las doce tribus judías para liberarlas del yugo romano. Añadamos que el nombre de Jesús, Yeshú, Yeshu, Yeshua o Yehosuá, significaban en arameo Yahveh salva, el libertador. Es más, cuando Jesús entró en Jerusalén encima de un pollino revitalizó uno de los símbolos mesiánicos del libro de Zacarías: el rey llegará a Jerusalén montado en un asno (Zacarías 9, 9-10). Todo aquello significaba que Jesús venía en nombre de Yahveh para vencer a los enemigos de los judíos, los romanos. Por eso la multitud le aclamó gritando hosanna, palabra que significa sálvanos. Ante un revolucionario así Roma no lo dudó y lo detuvo, acusó y condenó. La pena fue la cruz, condena destinada a los reos por seditio, sedición, o por perduellio, alta traición al estado. ¿Conclusión? Pues que Jesús fue alguien profundamente nacionalista en contra de los otros nacionalistas en el poder. En otras palabras, Jesús no era del PP.